lunes, 1 de septiembre de 2008

Uno x Uno vs. Gimnasia (LP)

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ASSMANN 5,5
Buenas y malas en igual proporcion. Mejoró la dirección de los saques pero tarda en hacerlos, no tiene miedo a poner el cuerpo pero a veces se queda clavado en el lugar, ataja algunas dificiles pero las manos no parecen seguras… en general, fue aceptable. Pero tiene para mejorar.

MOREIRA 7
Jugó decentemente. Marcó con decisión por su lateral, sumó en ataque, tuvo sacrificio cuando faltó Ledesma, fue un motorcito mientras estuvo. Si mejora en los pases y la definición estará para mejores cosas. Bien.

GIODA 5,5
Como Assmann, aciertos y errores. Ágil para desplazarse pero torpe en los pases. Anticipa y gana, pero traba y pierde. Ataca y cabecea, pero sin claridad. Mal en el gol de GELP como todos sus compañeros. Pasable.

RODRIGUEZ 6
Otro con producción desigual aunque con más criterio que otros. Bien de aire, en los anticipos, en la velocidad. Flojo en los pases. Desatento en el gol. Hizo una brillante en el primer tiempo, con dos sombreros seguidos. Correcto.

MAREQUE 7
En el rubro garra, entrega, sacrificio y corazón, 10 puntos. En fútbol, un poco más abajo. Luchó sin rendirse para marcar y ganar abajo y en el medio, sumando esfuerzos en el ataque; se lo vio en buen estado físico. Le falta concretar algo de todo lo bueno que insinúa.

FREDES 5,5
Una de cal y otra de arena, tal como es su costumbre. Pelotas bien robadas seguidas de pases malos. Gambeta inspirada seguida de pelotas perdidas torpemente. Está más cerca del ideal pero le sigue faltando.

LEDESMA 5
Un gran primer tiempo donde fue importantísimo robando pelotas y distribuyéndolas con criterio. En el segundo salió acelerado y pegador: no tardó en ganarse la amarilla y en hacerse echar casi ingenuamente. Una pena.

PUSINERI 7,5
Un LEON en lo que a actitud se refiere. Fue algo rústico por momentos, pero por otros brillante marcando, recuperando y mostrando el camino. Salvó al equipo sacando una pelota increíble sobre la línea, tuvo tiempo para mandarse al ataque y no fue imitado por sus compañeros. Igualmente, fue la figura por corazón y actitud y se mereció la ovación al final. Fue el único, cabe destacar.

CENTURIÓN 5,5
Buen primer tiempo, sin brillar pero manejando su carril criteriosamente, ayudando a Mareque y colaborando con la marca y el ataque. En el segundo tiempo entró en el caos general y se desdibujó. Ni fu ni fa.

MONTENEGRO 4,5
Bien en el rubro actitud, tirándose a los pies de los rivales, dando una mano con la marca y arengando a sus compañeros. Mal en lo futbolístico: flojo en los pases, a destiempo (un segundo antes o uno después) en las jugadas, poca puntería para el arco, eligió siempre el camino más difícil. Bien en el pase que fue casi gol de Núñez al cierre del primer tiempo y poco más para el recuerdo. Necesita un compañero de toque y creación. Una noche extraña.

NÚÑEZ 5
Hizo un gol con un 70% de colaboración de Sessa, tuvo un gran cabezazo que le sacó el mismo arquero… y poco más. Jugó como el Denis del primer torneo, es decir solo y al muere contra todos. No pudo hacer mucho y lo que hizo, lo hizo discretamente. Necesita más compañía. Y jugar en otro esquema de ser posible.

GANDÍN 4
Entró por Centurión para reforzar el ataque y poco pudo lograr. En su descargo, más que pases le tiraron casi siempre misiles inalcanzables, pero las pocas que tuvo no supo resolverlas. No fue el salvador de otras noches.

RÍOS 5
Algo mejor físicamente en relación al partido anterior, entró por Moreira cuando había un tipo menos y las papas quemaban y no lo hizo mal. Tampoco muy bien. Robó algunas, forzó un corner, intentó sumar. No mucho más.

HIGUAIN 4
Cuando entró por Fredes ya la cosa no daba para más. Corrió, buscó, ganó y perdió y paremos de contar.

Cuerda Floja (Independiente 1 - Gimnasia (LP) 1)

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Para comprender el partido que hizo Independiente hay que comenzar por la ruidosa silbatina del final. En la semana, Claudio Borghi declaró que el 80% de la gente no entiende lo que lee, en un claro tiro por elevación a la crítica periodística. Pero el 80% de la gente que ayer fue a la cancha sí parece entender lo que ve. De ahí el abucheo, en vivo y aún sin el diario de hoy a mano, a una nueva producción flojísima del equipo. Se nota que Independiente no tiene una línea futbolística clara, el Bichi mete mano antes y durante los partidos, pero aún no encontró la receta para repetir el funcionamiento del equipo que arrancó contra Estudiantes en la Sudamericana. Y Gimnasia, como Racing la semana pasada, se aprovechó de tanta confusión y mereció el triunfo.

Si no lo logró fue por su mala puntería y por los cabezazos salvadores sobre la línea de San Lucas Pusineri y Guillermo Rodríguez.

Esta vez, no deberían existir reproches hacia el DT en cuanto a los cambios. A diferencia del clásico, Borghi se la jugó para ganarlo. Primero, cuando empató el Lobo, al meter a Gandín (punta) por Centurión (volante). Después, cuando echaron a Ledesma: entró Higuaín (delantero) y salió Fredes (volante). Y por último, cuando expulsaron a Teté González: Ríos (volante ofensivo) por Moreira (lateral). Tan jugada fue la propuesta que Independiente, en los últimos 20 minutos, quedó parado para matar o morir, con un desequilibrado 2-3-2-2. Sí, ¡con sólo dos atrás!: Gioda y Rodríguez.

í se le pueden achacar otras cosas. La falta de fútbol, principalmente. Incluso en el primer tiempo que terminó en ventaja (ayuda de Sessa de por medio). El 4-4-2 inicial no funcionó porque los dos volantes externos (Fredes y Centurión) no marcaron diferencias. Esa ausencia creativa también se dejó ver en el cierre ante el amontonamiento de jugadores con características ofensivas: Ríos, Montenegro, Higuaín, Gandín y Núñez. Con los cinco en cancha, Independiente apenas generó dos tiritos al arco, bien controlados por un inseguro Sessa.

Sin peso arriba y desequilibrado abajo (el único de contención en el medio fue el incansable Pusineri), Gimnasia se animó. Mucho influyó el ingreso de Piatti. Es cierto que el pibe que estuvo ahí de pasar a Boca falló en la definición. Tan cierto como que sus llegadas a posiciones de gol fueron generadas por él mismo. Con su entrada, Messera encontró un socio para tocar. Justo lo que le había faltado antes.

Ofensivo para algunos, suicida para otros, Independiente la pasó mal. La responsabilidad, claro, no es sólo de Borghi. También hay bajones individuales y son pocos los que se salvan. Queda una duda: ¿El 80% de los jugadores entiende a qué juega?

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